Se cree que el Ave Fénix fue el único animal del Edén que resistió la tentación, lo que le convirtió en un ser eterno.
Y así es como me siento. Como un Ave Fénix que resurge de sus cenizas, dejando atrás la tentación y el pecado.
Me veo ahora; irreconocible. Me miro al espejo y me cuesta reconocerme en la imagen que se refleja ante mí. Pero soy yo, un nuevo yo, resurgido de las cenizas, las cenizas de las llamas que me fueron destruyendo durante muchos años. Y, cual Ave Fénix, he resurgido con una nueva imagen que, por mucho que me pese, he de reconocer, es mucha más atractiva. He dejado de ser una niña para convertirme en una mujer. Una mujer con curvas, una melena larga y brillante, una tez que resplandece, unos ojos que brillan, una sonrisa constante.
Utilicé mi anorexia como un modo de enfrentarme a mis miedos, creyendo que de ese modo dejarían de hacerme daño, dejarían de amedrentarme. Pero me equivoqué. Los miedos no desaparecieron, sólo cambié mis miedos por otros nuevos. Aprendí a no temer a la muerte, a no temer al paso de los años, a no temer al constante cambio de las cosas, a no temer a la volatilidad del mundo. Pero nuevos miedos nacieron que me hacían el día a día cada vez más difícil.
Estas solo son algunas palabras de una chava que vive esta enfermedad dia a dia pero de verdad necesitan de esto? de verdad necesita ser super delgada para sentirse una mujer, yo creo que una verdadera mujer es aquella que es capaz de enfrentar sus miedos y salir adelante aquella que no se deja guiar por el que diran de la sociedad y no le importa lo que piensen de ella, una verdadera mujer se enfrenta a los demas manteniendose firme y fuerte ante lo que piensa.
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